Un equipo de investigadores del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y de la Unidad de Terapias Avanzadas del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria ha presentado resultados preliminares de un ensayo clínico que evalúa una innovadora terapia móvil para prevenir la reactivación del citomegalovirus (CMV) en pacientes que han recibido un trasplante alogénico de médula ósea. Este estudio ha mostrado una reducción de la reactivación del virus del 53% al 36% mediante la infusión de linfocitos específicos obtenidos del donante.
En la investigación, también han participado pacientes del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca. Los hallazgos indican que la estrategia basada en la selección y administración de linfocitos específicos contra el CMV provenientes del donante es viable y segura en una fase preliminar. Las infecciones representan una de las complicaciones más comunes en pacientes trasplantados, debido a que el tratamiento y la inmunosupresión necesarios debilitan temporalmente el sistema inmunitario, lo que incrementa el riesgo de reactivación de virus como el CMV, que puede ser grave en estos casos.
Aunque existen tratamientos preventivos eficaces para algunos pacientes, no todos pueden beneficiarse de ellos, lo que ha generado la necesidad de alternativas que reduzcan el riesgo de reactivación. La metodología del ensayo consiste en extraer linfocitos del donante y seleccionar aquellos que demuestran actividad específica contra el CMV. Este proceso se realiza mediante un sistema automatizado que permite producir las células en aproximadamente una noche, para luego ser administradas al paciente en momentos críticos de riesgo de infección.
El objetivo de esta terapia es proporcionar a los pacientes una respuesta inmunitaria específica frente al virus, facilitando así la recuperación de sus defensas tras el trasplante. Óscar M. Pello, de la Unidad de Terapias Avanzadas del BSTC, y Arancha Bermúdez, del Servicio de Hematología del HUMV, han liderado el estudio, apoyándose en su experiencia previa en el desarrollo de linfocitos específicos y en el manejo de infecciones post-trasplante.
Los resultados publicados corresponden a un análisis intermedio del ensayo clínico INMUNOCELL, en el que hasta ahora 14 pacientes han recibido la infusión de linfocitos específicos y han sido seguidos durante un año. Los datos muestran que, durante los primeros 100 días tras el trasplante, la reactivación del CMV se produjo en el 36% de los pacientes tratados, en comparación con el 53% en una cohorte histórica de referencia del centro. Además, todos los episodios de reactivación se resolvieron sin que los pacientes desarrollaran enfermedad por CMV.
El ensayo también ha mostrado un perfil de seguridad preliminar aceptable, con solo tres pacientes experimentando reacciones leves relacionadas con la infusión, las cuales se resolvieron sin tratamiento con corticoides. Asimismo, no se observó un aumento en la enfermedad aguda de injerto contra huésped en comparación con la cohorte histórica.
A pesar de los resultados prometedores, los investigadores advierten que estos son aún preliminares y deben ser confirmados con un mayor número de pacientes. El desarrollo de este ensayo ha sido posible gracias a una financiación de 560.000 euros obtenida en una convocatoria nacional competitiva del Instituto de Salud Carlos III, lo que ha permitido integrar la experiencia clínica del Servicio de Hematología, las capacidades del BSTC y la infraestructura necesaria para llevar a cabo el ensayo clínico.
Los siguientes pasos del estudio incluirán la finalización de la inclusión de pacientes y el seguimiento de los mismos para validar los resultados obtenidos hasta ahora.
Etiquetas: Ensayo Clínico













































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