El sindicato CEMSATSE ha denunciado la actual crisis del sistema sanitario en Ceuta, acusando al Ministerio de Sanidad de minimizar la situación y pidiendo un incremento de recursos para atender el aumento en la presión asistencial en Atención Primaria, Urgencias y en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE). Durante una concentración que tuvo lugar el pasado jueves ante el HUCE, el sindicato exigió la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, y del equipo directivo del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Esta protesta contó con la participación de cerca de 50 profesionales y pacientes, quienes demandan una sanidad digna para todos los habitantes de Ceuta.
CEMSATSE prevé continuar sus movilizaciones con una protesta en la Dirección Territorial de INGESA en Otero este viernes, y advierte que, de no recibir respuestas a sus demandas, llevarán a cabo una huelga sanitaria el 24 de septiembre. La portavoz del sindicato, Elisabeth Muñoz, enfatizó que los problemas en la sanidad de Ceuta son de naturaleza estructural, agravándose tras la crisis surgida a finales de julio debido a la llegada masiva de personas desde Marruecos. Aseguran que este episodio fue el detonante de una situación que ya era complicada y que había sido denunciada durante años.
Enrique Roviralta, presidente del Sindicato Médico de Ceuta, relató la situación crítica que enfrentan los profesionales del HUCE, mencionando que el hospital vive un “auténtico colapso”, independientemente de lo que afirme el Ministerio. Roviralta destacó que el personal está exhausto y al borde de la frustración, consecuencia de unas decisiones administrativas que solo aumentan su descontento. Según datos de CEMSATSE, Atención Primaria y Urgencias están registrando más de 500 asistencias diarias, lo que pone de manifiesto la alta demanda de servicios.
El sindicato también ha resaltado que existen problemas de climatización en el HUCE, donde los profesionales han llegado a trabajar en temperaturas de hasta 32 grados. Asimismo, se han reportado jornadas extraordinarias expuestas a través de mensajes de WhatsApp y sin instrucciones oficiales, lo que complica aún más el entorno laboral. Por otro lado, la seguridad en las visitas domiciliarias ha sido otro punto crítico, ya que CEMSATSE ha documentado agresiones y situaciones peligrosas para el personal en ciertas áreas de la ciudad como Recinto, Benzú y Otero. En respuesta, el sindicato considera inadecuada la implementación de medidas de seguridad limitada a El Tarajal y demanda que dicha protección se extienda a otras zonas.
Entre las solicitudes de CEMSATSE se incluye la aplicación efectiva del Real Decreto que considera los puestos de INGESA en Ceuta como de difícil cobertura, así como la creación de un plan sanitario extraordinario que contemple contrataciones estables, la elevación al nivel 2 del protocolo de catástrofes, medidas de seguridad en visitas domiciliarias y compensaciones por exceso de turnos. El sindicato reafirmó la exigencia de dimisión de la ministra Mónica García y los responsables del INGESA.
La concentración del jueves se vio marcada por un incidente cuando los servicios de seguridad impidieron a los periodistas acercarse a la puerta del hospital. CEMSATSE ha anunciado su intención de estudiar la posibilidad de presentar una denuncia por este hecho.
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