El cardiólogo español José Ramón González Juanatey se encuentra actualmente en la etapa decisiva de su candidatura para presidir la World Heart Federation (WHF), la organización internacional de mayor relevancia en la promoción de la salud cardiovascular. El facultativo, que ya forma parte de la Junta Directiva de dicha entidad, ha sido seleccionado como uno de los dos candidatos finales para la presidencia electa, compitiendo junto al cardiólogo chino Junbo Ge. El proceso de votación se está llevando a cabo entre las organizaciones miembros que tienen derecho a participar.
La candidatura de González Juanatey cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC), habiendo sido propuesta inicialmente por la European Society of Cardiology (ESC). El profesional, que ejerce como catedrático de Cardiología en la Universidad de Santiago de Compostela y es expresidente de la SEC, propone una visión estratégica que prioriza la prevención, la equidad, la integración de los servicios y la integración de innovaciones tecnológicas en los sistemas sanitarios.
En declaraciones recientes, el candidato ha subrayado el impacto que su gestión tendría en la promoción de la salud cardiovascular a escala global, considerando a la WHF como un brazo fundamental de la Organización Mundial de la Salud. El médico advierte que las patologías cardiovasculares constituyen la principal causa de mortalidad y discapacidad en todo el mundo, lo que limita el desarrollo económico y perpetúa ciclos de pobreza y enfermedad. González Juanatey enfatiza que estas afecciones no impactan de manera uniforme, señalando que las naciones con ingresos bajos y medios soportan una carga mayor y enfrentan mayores barreras para acceder a diagnósticos, tratamientos y planes preventivos.
El candidato aboga por que la WHF concentre sus esfuerzos en la protección de las poblaciones más vulnerables. Este enfoque no se limita únicamente a los países con menores recursos económicos, sino que incluye a los grupos socioeconómicamente desfavorecidos y a las mujeres dentro de las naciones desarrolladas, quienes son los sectores más afectados. Para ello, defiende la necesidad de reforzar la educación en salud cardiovascular, implementar sistemas de cribado y aprovechar las herramientas de la digitalización y la inteligencia artificial para reducir las brechas en el acceso a estos servicios.
Asimismo, González Juanatey ha manifestado su preocupación ante la persistencia de enfermedades prevenibles como la fiebre reumática y la enfermedad de Chagas, que siguen afectando a millones de personas. El experto considera injustificable que, en la actualidad, estas condiciones sigan provocando sufrimiento y pobreza en comunidades enteras. Según sus palabras, corregir las desigualdades en el acceso a la salud debe ser una prioridad absoluta tanto para los gobiernos y las sociedades científicas como para las organizaciones internacionales.
El candidato propone que la WHF actúe como coordinadora de esfuerzos globales destinados a la promoción de la salud cardiovascular en las poblaciones desfavorecidas, fomentando la creación de «ecosistemas de salud» que refuercen los sistemas públicos, especialmente en las zonas donde estos resulten insuficientes. En cuanto a la promoción de la salud, destaca la importancia de considerar múltiples elementos interconectados que son fundamentales para alcanzar el éxito en esta labor.
Respecto a la era digital, el médico sostiene que la inteligencia artificial debe orientarse específicamente a beneficiar a los grupos más desfavorecidos, facilitando el acceso a estrategias de promoción y a la detección precoz de factores de riesgo como la diabetes, el colesterol elevado y la hipertensión. Finalmente, recalca que la World Heart Federation y sus aliados deben desarrollar estrategias adaptadas a las necesidades específicas de cada región, haciendo especial hincapié en la importancia de programas de vacunación que promuevan la salud general de la población, ya que un esquema de vacunación eficaz puede tener un impacto transversal positivo en la salud pública.

























