La ministra de Sanidad, Mónica García, realizó su segundo viaje a Ceuta este jueves, acompañado del secretario de Estado, Javier Padilla, para supervisar la situación sanitaria en medio de la crisis migratoria. Este viaje se produce un mes después de su última visita y se encuentra en un momento crítico, marcado por la alta presión asistencial debido al incremento de inmigrantes y un conflicto con el personal sanitario. Durante su estancia, la ministra llevó a cabo diversas reuniones de trabajo, incluyendo una en el Hospital de Ceuta con responsables de servicios, sección y unidad, así como con coordinadores médicos, de Enfermería y Administración de los centros de salud.
En una declaración posterior en la Delegación del Gobierno, García indicó que existen «dos vías para recuperar la normalidad en Ceuta»: asegurar que las personas sin hogar sean reubicadas en dispositivos adecuados en términos de salubridad e higiene, y que todas las comunidades autónomas asuman la responsabilidad por los menores no acompañados. Asimismo, criticó a la Ciudad Autónoma y a los gobiernos autonómicos del Partido Popular por no haber utilizado las 500 plazas disponibles en la península, habilitadas por entidades del tercer sector para el traslado inmediato de menores.
La ministra también destacó que tuvo una reunión de coordinación con Nabila Benzina, consejera de Sanidad y Servicios Sociales de Ceuta, manifestando su agradecimiento por la cooperación entre ambas administraciones. Durante su visita, reconoció el esfuerzo de entidades como Cruz Roja y Médicos del Mundo, así como la reciente decisión de la Audiencia Nacional de levantar las medidas que impedían el traslado de migrantes hacia un espacio acondicionado en la zona del puerto.
Esta visita se produjo en el contexto de movilizaciones organizadas por CEMSATSE, el sindicato que agrupa a médicos y enfermeras de Ceuta, quienes se manifestaron a las puertas del Hospital de Ceuta para denunciar un «colapso insostenible» y exigir más recursos para hacer frente a la presión asistencial provocada por la actual afluencia migratoria. El sindicato acusó al Ministerio de Sanidad y a INGESA de minimizar la situación y de no fortalecer adecuadamente las plantillas de profesionales sanitarios, además de impedir la cobertura mediática del evento.
En su respuesta a las inquietudes del personal sanitario, García expresó su respeto al derecho a la huelga, aunque rechazó la idea de que haya una crisis sanitaria en Ceuta. Según sus declaraciones, el hospital opera al 53% de su capacidad y solo cuatro de sus 34 servicios están experimentando cierta tensión, sin que se hayan cancelado consultas, pruebas o intervenciones quirúrgicas. La ministra también reveló que el 95% de los pacientes migrantes atendidos en Urgencias presentan patologías leves, con una tasa de ingreso del 1,8%. Actualmente, hay 10 pacientes migrantes hospitalizados.
Para abordar la situación, se ha desplegado un refuerzo de 100 profesionales en Sanidad, y se implementará un plan de apoyo en salud mental para el personal sanitario y la población de Ceuta. García desmintió, además, la existencia de coacciones a médicos críticos y atribuyó las críticas sobre un supuesto colapso sanitario a «discursos alarmistas y xenófobos» provocados por la extrema derecha.
En relación a la dificultad de atraer nuevos profesionales a Ceuta, la ministra puntualizó que ha habido un incremento en la plantilla y que la mayoría del personal muestra interés en trasladarse allí. «Cuando llegamos teníamos una plantilla orgánica de 1.000 profesionales, y ahora somos 1.465. Del total de solicitudes para traslados, el 95% es de personas que desean venir a Ceuta», afirmó. García también lanzó un desafío a otros servicios de salud para que logren captar 100 profesionales adicionales en pleno mes de agosto.
Respecto al brote de varicela que mantiene aisladas a nueve personas migrantes, García informó que, gracias a la vigilancia epidemiológica, se han confirmado 11 casos de varicela y se han detectado 8 casos de tuberculosis, de los cuales 3 son nuevos y 2 están ingresados. Destacó que la coordinación entre el Ministerio y la Ciudad Autónoma ha permitido vacunar a más de 3.000 migrantes y completar la inmunización de todos los menores bajo tutela en los dispositivos de la ciudad.
INGESA mantiene operativo el dispositivo sanitario especial para atender a la población migrante en Ceuta. En el último registro, el 15 de septiembre, se contabilizaron 349 asistencias, divididas entre 198 en Atención Primaria y 151 en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta. Además, se administraron 190 vacunaciones y el total de personas inmunizadas asciende a más de 3.000.
Etiquetas: García, Ceuta

















































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