En Extremadura se han confirmado dos nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en 2026, afectando a varones de 14 y 56 años, residentes en los municipios de Navalvillar de Pela y Don Benito, que pertenecen al área de salud de Don Benito-Villanueva de la Serena. Uno de los casos fue identificado por el Banco de Sangre de Extremadura y ninguno de los afectados ha requerido hospitalización. Con estos adicionales, el total de contagios en la comunidad asciende a 46, incluidos dos fallecimientos.
En la actualidad, cinco pacientes permanecen ingresados en diferentes centros hospitalarios: dos en el Hospital Don Benito-Villanueva, dos en el Hospital Universitario de Cáceres y uno en el Hospital de Mérida, según un comunicado de la Junta de Extremadura.
Ante el aumento de casos, el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha emitido recomendaciones para prevenir la propagación del virus, instando a la población a mantener limpias las piscinas, estanques y balsas. Además, se aconseja vaciar y evitar la acumulación de agua en objetos como platos bajo tiestos, cubos, juguetes y neumáticos. También se sugiere cubrir recipientes exteriores con agua y mantener limpios los canalones y desagües de los patios.
El SES recomienda el uso de ropa de colores claros y cubrir la mayor parte del cuerpo con mangas largas y pantalones, así como optar por calzado cerrado. Además, se aconseja evitar jabones aromatizados, perfumes y aerosoles para el cabello, que pueden atraer insectos, y utilizar repelentes autorizados, ya sea en forma de loción, spray o pulseras. La instalación de mosquiteras en puertas y ventanas también se considera una medida eficaz para prevenir picaduras.
La dirección del SES ha comunicado a las gerencias de las ocho áreas de salud de la región la necesidad de mantener una vigilancia activa ante posibles nuevos casos. Esta estrategia de alerta busca aumentar la capacidad de diagnóstico, considerando que el 80% de las infecciones en humanos son asintomáticas.
El SES cuenta con un Plan de Vigilancia de Vectores 2026, parte del Plan Autonómico de Preparación y Respuesta ante Enfermedades Transmitidas por Vectores. Este año, se han reforzado los sistemas de vigilancia entomológica, fundamentales para la detección temprana y el control de riesgos. Se lanzará un programa específico de vigilancia para el mosquito Culex, conocido como el vector del virus de la fiebre del Nilo Occidental, que incluirá la instalación de 10 trampas fijas; ocho en Don Benito y dos en Cáceres, así como una trampa móvil.
Estas trampas estarán en funcionamiento desde mediados de julio hasta finales de octubre, dependiendo de la evolución de la campaña, con el objetivo de detectar la presencia de mosquitos infectados y el virus en circulación. Para llevar a cabo esta vigilancia, se ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad de Extremadura, a través de la Facultad de Veterinaria de Cáceres, que se encargará de identificar las especies de mosquitos y extraer el ARN viral.
Este sistema de vigilancia permitirá anticipar la transmisión del virus, activar medidas de prevención tanto a nivel individual como comunitario y llevar a cabo acciones de control vectorial para reducir o eliminar la población de mosquitos infectados, minimizando así el riesgo de nuevos casos en humanos.
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