El blanqueamiento dental ha ganado popularidad en los últimos años, convirtiéndose en uno de los tratamientos más solicitados en odontología. Este aumento en la demanda se relaciona con la proliferación de promociones de productos blanqueadores en redes sociales. Sin embargo, el Consejo General de Dentistas enfatiza que este procedimiento es complejo y debe llevarse a cabo bajo la supervisión de un profesional en una clínica dental. Según la normativa de la Unión Europea, los productos de blanqueamiento dental de venta libre solo pueden contener hasta un 0,1% de peróxido de hidrógeno, mientras que aquellos con concentraciones entre el 0,1% y el 6% requieren la aprobación y supervisión de un dentista. Los productos que contienen más del 6% no son considerados seguros para el uso por parte de los consumidores.
El presidente del Consejo General de Dentistas, el doctor Óscar Castro Reino, ha reiterado la advertencia sobre los riesgos asociados a la utilización de productos con altas concentraciones de peróxido de hidrógeno, que pueden causar sensibilidad, irritación de las encías y lesiones. Además, el uso irresponsable de estos productos podría provocar daños significativos en la salud oral. En este contexto, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha subrayado que los productos destinados al blanqueamiento dental no deben clasificarse como cosméticos.
La influencia de personas en redes sociales, que a menudo carecen de formación sanitaria, está contribuyendo a la difusión de tratamientos de blanqueamiento dental que pueden poner en riesgo la salud oral. Estas recomendaciones suelen estar acompañadas de mensajes publicitarios encubiertos y promesas poco realistas, algo que el doctor Castro Reino considera una irresponsabilidad, especialmente en relación con los jóvenes.
El presidente del Consejo General de Dentistas ha expresado su preocupación por ciertas modas, como el uso de carbón activado, mezclas caseras de bicarbonato y limón, o productos que prometen resultados inmediatos. Asegura que muchas de estas técnicas «naturales» carecen de evidencia científica y pueden resultar abrasivas o ineficaces. Un tratamiento de blanqueamiento dental debe seguir un protocolo sanitario que comience con una evaluación por parte del dentista, considerando aspectos como la causa del cambio de color, el estado del esmalte, la salud de las encías, la presencia de caries y las expectativas del paciente.
Además, el doctor Castro Reino aclara que no todos los dientes responden de la misma manera al blanqueamiento y algunas decoloraciones pueden no ser corregibles con estos productos. El proceso completo debe contar con la dirección de un profesional que lleve a cabo un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento, informando al paciente sobre posibles contraindicaciones y riesgos, que incluyen la sensibilidad dental y alteraciones en las encías. También debe seguirse un protocolo estricto en cuanto a concentraciones, tiempos y número de aplicaciones.
En lo que respecta a las pastas dentífricas blanqueadoras, el presidente del Consejo General de Dentistas indica que estos productos no logran un blanqueamiento profundo, sino que se limitan a eliminar manchas superficiales. Sin embargo, se recomienda su uso con precaución, asegurándose de que contengan flúor, no sean excesivamente abrasivas y se empleen con un cepillo de cerdas suaves y técnicas no agresivas.
Finalmente, el doctor Castro Reino aconseja a las personas con sensibilidad, erosiones, retracciones gingivales o enfermedad periodontal que consulten a su dentista antes de usar productos blanqueadores. Si se presentan síntomas como sensibilidad, dolor o irritación, es fundamental suspender el uso del producto y buscar atención profesional.
Etiquetas: Salud












































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