Alejandra ha celebrado su cuarto aniversario cumpliendo una meta que parecía inalcanzable: por primera vez en su vida, ha podido soplar las velas de su tarta de cumpleaños. Lo que para cualquier menor es un acto habitual, en el caso de esta niña representa un hito histórico en el ámbito de la medicina pediátrica debido a la gravedad de las complicaciones que enfrentó desde su nacimiento.
Estas prótesis funcionaban como un andamio temporal dentro del único bronquio de la niña. Su diseño permitía que se reabsorbieran de forma progresiva cada tres meses, un proceso que permitió que la estructura del bronquio ganara la rigidez natural necesaria para mantenerse abierta de forma autónoma. Este procedimiento fue fundamental para permitir el desarrollo óptimo de su único pulmón.
Tras un proceso de recuperación, se procedió a retirar la traqueotomía hace aproximadamente un año y a cerrar con éxito la fístula residual. Gracias a estos avances, la pequeña ya es capaz de respirar por sus propios medios sin que sea necesario el uso de soporte mecánico.
Francisca, la madre de la menor, ha manifestado su profunda emoción ante la evolución de su hija. Ha declarado que, en la actualidad, la niña se encuentra muy bien y que, tras todo lo que han atravesado como familia, no imaginaban que podrían disfrutar de ella de la manera en que lo están haciendo ahora.
Etiquetas: Comunidad de Madrid, Salud Pública
Foto: @Comunidad de Madrid











































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