El Colegio de Médicos de Castilla y León ha dado a conocer este miércoles los resultados de su informe ‘Demografía médica en Castilla y León’, que analiza la evolución del número de médicos desde 2019 hasta la actualidad. En este periodo, la profesión médica ha crecido un 23%, alcanzando un total de 18.409 colegiados. Sin embargo, el estudio también señala una preocupante pérdida de profesionales en la franja de edad de 45 a 55 años y destaca una distribución desigual de médicos en el territorio. El presidente del Colegio, José Luis Díaz Villarig, junto con Graciliano Estrada Trigueros, presidente del colectivo en Segovia, subrayó que, a pesar de que la evolución general es positiva, existen desequilibrios significativos que no deben ser ignorados. Villarig enfatizó la necesidad de analizar no solo la cantidad de médicos, sino también su ubicación y especialización, indicando que el 50% de los Médicos Internos Residentes (MIR) se concentran en solo dos provincias, Valladolid y Salamanca.
El informe también revela un cambio en la estructura poblacional de los médicos, que ha pasado de una pirámide invertida a un modelo más parecido a un reloj de arena, favorecido por el aumento de profesionales menores de 35 años. A pesar de que las proyecciones apuntan a que no habrá un problema global de disponibilidad de médicos en los próximos años, Villarig advirtió que ciertas especialidades y territorios podrían enfrentar dificultades. Además, hizo hincapié en que es esencial no solo formar médicos, sino también lograr que se queden en la comunidad, ya que muchas áreas tienen una alta proporción de ciudadanos en zonas de difícil cobertura.
El presidente del Consejo de Colegios Médicos pidió una planificación rigurosa por parte de las administraciones y partidos políticos, para abordar la situación sin utilizar la sanidad como una herramienta de confrontación. Villarig destacó que es fundamental establecer incentivos y mejorar las condiciones laborales para atraer a los profesionales a las zonas más necesitadas. En cuanto a las cifras, el colectivo médico ha crecido en todas las provincias, siendo Valladolid la que ha experimentado el mayor aumento, tanto en porcentaje como en números absolutos. Por el contrario, Ávila, Zamora y Soria se encuentran por debajo de la media autonómica.
El estudio también detalla la situación laboral de los médicos, que se divide en médicos en formación, personal en ejercicio y jubilados. En este sentido, los médicos en formación han aumentado un 42%, mientras que el número de jubilados también ha crecido, aunque los médicos en formación y los MIR superan en número a estos últimos. En términos de densidad asistencial, Castilla y León presenta una media de 502 médicos activos por cada 100.000 habitantes, cifra que supera la media nacional, aunque con una distribución provincial muy desigual. Por ejemplo, hay casi 250 médicos por cada 100.000 habitantes de diferencia entre Valladolid y la comarca de El Bierzo, con Soria sufriendo especialmente por su baja densidad poblacional.
El informe concluye que la tasa de reposición teórica a diez años es positiva en casi todas las especialidades, con un notable aumento en el número de profesionales en formación en comparación con las jubilaciones. Sin embargo, se detecta una disparidad significativa en la implantación de especialidades concretas, como anestesia y traumatología, lo que podría acentuar las desigualdades en la atención médica en diferentes áreas de la comunidad.
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